En esta ocasión, el departamento recientemente creado y dedicado al análisis de datos comparados (con otros, se supone), se ha coordinado eficazmente con el de investigación difusa para ofrecernos el titular, ambiguo como una veleta en medio de un huracán, de la siguiente noticia publicada el día 30 de marzo de 2011 en la edición digital del diario Información:
“INTERVIENEN OCHO GALLOS DE PELEA EN VILLAJOYOSA”
A continuación muestro el enlace, por si alguien, además de mi banquero de con-fianza, no da crédito.
Podría decir que con este titular se ha montado un buen pollo, que las noticias vuelan o que traen cola, pero no lo diré. Sin embargo, lo que si afirmaré, sin duda alguna, es que el presente artículo se prestaría de buen grado a ser escrito con pluma.
En ausencia de cualquier otra opción implícita, el sujeto de la oración parece ser “ocho gallos de pelea”, por lo que los que asumen el papel de efectuar la acción de intervenir deben de ser ellos, digo yo. Esta conclusión me lleva a plantear una serie de interrogantes. Resuelto, por explícito, el dilema del lugar donde se lleva a cabo la intervención (en Villajoyosa), las preguntas serían:
¿Dónde intervienen? Vale, en Villajoyosa. Pero, ¿en qué tipo de acto?, ¿en calidad de qué?, ¿bajo qué circunstancias?
¿En un coloquio?, ¿en un debate?, ¿en un acto electoral? Lo que parece obvio es que como ponentes no, pues esta actividad es más bien cosa de gallinas. Los gallos, si se trata de poner huevos, no tienen mucho que decir, vamos, ni pío.
¿En un acto litúrgico? No creo. Por mucho que se sigan celebrando Misas de Gallo o se rece el “Ave María”, me resisto a ver a estos animales como seres devotos y píos.
¿En un reality show o en un programa de televisión? ¿Gallo Hermano?, ¿Gallejeros?, ¿La Granja? ¿Operación Rebuzno?, ¿El juevo de la oca?, ¿Gallo busca esposa?, ¿La isla de los capones? Podría ser. Acorralados, sin cerrar el pico, todo el día en gallumbos y de picos pardos, aportarían, intelectualmente hablando, lo mismo que las versiones humanas de dichos programas y concursos.
¿En una obra de teatro? ¿En "Fuente ovejuna" como extras de corral? ¿En "la ven gansa de Don Mendo" como parientes lejanos del ánade protagonista? ¿En "Gallígula" como aves del César? (¡qué pavor!) Entre el público, destacaría la cálida ovación (puesta de huevos) recibida desde el gallinero. Vamos, para ponérsele a uno la carne de gallina.
Por otra parte, e interpretando que no son los gallos los que llevan a cabo la acción de intervenir, sino que más bien son el objeto de la misma, entiendo que podría haber quedado mucho más claro el titular utilizando la voz pasiva, del siguiente modo: “ocho gallos de pelea son intervenidos en Villajoyosa”. No obstante debo reconocer que esta forma de enunciar el titular, si bien despeja ciertas dudas, sigue sin aclarar quién coño realiza la acción. ¿Quién es el sujeto que interviene a los gallos? ¿Un equipo médico?, ¿qué tipo de intervención?, ¿quirúrgica? En cualquier caso, el mayor enigma que se me plantea en estos momentos es el siguiente: Si a un gallo se le opera de patas de gallo, ¿se trata de una intervención de cirugía estética o sencillamente de la amputación de sus extremidades inferiores?
Leyendo la noticia al completo se resuelven todas las incertidumbres planteadas, pero tal vez estaréis de acuerdo conmigo en que un titular de este tipo no es moco de pavo.





